Se trata de una especie prácticamente cosmopolita, una de las rapaces con mayor distribución mundial. Las poblaciones norteñas son migratorias, mientras que las más meridionales tienden a ser sedentarias. Además igual que muchas aves rapaces es una especie filopátrica, es decir, retorna a su lugar de nacimiento para criar. La mayoría de las águilas pescadoras europeas inverna en países como Sierra Leona, Senegal o Ghana. Las aves adultas cruzan el Mediterráneo, y las más jóvenes siguen la costa en un recorrido más largo, pero que les permite tomar algún descanso.
Fig.3. Trazado migratorio de Pete, un ejemplar macho de águila pescadora, en su movimiento otoñal desde Finlandia hasta Senegal. Este trazado ha sido descrito mediante monitorización y seguimiento GPS. Fuente: Fundación Finladesa del Águila pescadora y Universidad Politécnica de Madrid. Fig.4. Trazado GPS de la migración de una ejemplar hembra llamada Victoria. Fuente: Fundación Finladesa del Águila pescadora y Universidad Politécnica de Madrid.
En las imágenes de seguimiento GPS del recorrido migratorio de la especie se observa que parte de estos recorridos pasan por el sur de Andalucía e inevitablemente por Estrecho de Gibraltar. Alimentación Su dieta se basa en pescado, que pesca gracias a sus fuertes patas, provistas de escamas que le facilitan la sujeción de la presa, y uñas largas y curvadas. Localiza a sus presas desde el aire. Reproducción El águila pescadora vive próxima al agua, en costas rocosas y alrededores de lagos. El nido es una gran plataforma de palos construida en árboles, cortados rocosos, postes o plataformas artificiales. Generalmente reutilizan su nido todos los años, y mantienen la misma pareja durante toda la vida. En primavera, alrededor del mes de mayo, comienza el cortejo, que consiste en una serie de vuelos acrobáticos sobre el nido. La pareja también realiza vuelos conjuntos, con rápidas persecuciones entre los árboles de los alrededores del nido. El resultado es una puesta de dos o tres huevos, dependiendo de la edad de la hembra, que serán incubados unas cinco semanas. Durante la incubación, llevada a cabo casi exclusivamente por la hembra, el macho es el único que aporta presas. Los huevos eclosionan al cabo de 34 - 43 días y estarán listos para volar unos 55 días después de su salida del huevo. La esperanza de vida media de un águila pescadora es de 20-25 años. Fig. 3. Nido de águila pescadora
Hábitat El águila pescadora, está estrechamente ligada a los hábitats acuáticos con abundancia de presas, con aguas poco profundas, claras y no contaminadas. Los reproductores españoles, seleccionan hábitats marinos, nidificando en acantilados tranquilos, construyendo el nido sobre rocas. En cambio en el norte de Europa, nidifican sobre árboles, tanto vivos como muertos, instalando el nido sobre la copa. Los migrantes e invernantes pescan tanto en zonas marinas, como en aguas continentales, como lagos, ríos, embalses, pantanos, estuarios, bahías, marismas, albuferas, etc. Durante el invierno, los adultos nidificantes del Mediterráneo, también suelen pescar en lagunas costeras y desembocaduras de ríos; en cambio los jóvenes, en sus migraciones de dispersión pueden adentrarse en el interior de los continentes, explotando recursos de aguas continentales a más de 80 km. de la costa.
La mayoría de las águilas pescadoras europeas inverna en países como Sierra Leona, Senegal o Ghana. Las aves adultas cruzan el Mediterráneo, y las más jóvenes siguen la costa en un recorrido más largo, pero que les permite tomar algún descanso.
Fig.3. Trazado migratorio de Pete, un ejemplar macho de águila pescadora, en su movimiento otoñal desde Finlandia hasta Senegal. Este trazado ha sido descrito mediante monitorización y seguimiento GPS. Fuente: Fundación Finladesa del Águila pescadora y Universidad Politécnica de Madrid.
Fig.4. Trazado GPS de la migración de una ejemplar hembra llamada Victoria. Fuente: Fundación Finladesa del Águila pescadora y Universidad Politécnica de Madrid.
En las imágenes de seguimiento GPS del recorrido migratorio de la especie se observa que parte de estos recorridos pasan por el sur de Andalucía e inevitablemente por Estrecho de Gibraltar.
Alimentación
Su dieta se basa en pescado, que pesca gracias a sus fuertes patas, provistas de escamas que le facilitan la sujeción de la presa, y uñas largas y curvadas. Localiza a sus presas desde el aire.
Reproducción
El águila pescadora vive próxima al agua, en costas rocosas y alrededores de lagos. El nido es una gran plataforma de palos construida en árboles, cortados rocosos, postes o plataformas artificiales. Generalmente reutilizan su nido todos los años, y mantienen la misma pareja durante toda la vida.
En primavera, alrededor del mes de mayo, comienza el cortejo, que consiste en una serie de vuelos acrobáticos sobre el nido. La pareja también realiza vuelos conjuntos, con rápidas persecuciones entre los árboles de los alrededores del nido. El resultado es una puesta de dos o tres huevos, dependiendo de la edad de la hembra, que serán incubados unas cinco semanas.
Durante la incubación, llevada a cabo casi exclusivamente por la hembra, el macho es el único que aporta presas. Los huevos eclosionan al cabo de 34 - 43 días y estarán listos para volar unos 55 días después de su salida del huevo.
La esperanza de vida media de un águila pescadora es de 20-25 años.
Fig. 3. Nido de águila pescadora
Hábitat
El águila pescadora, está estrechamente ligada a los hábitats acuáticos con abundancia de presas, con aguas poco profundas, claras y no contaminadas. Los reproductores españoles, seleccionan hábitats marinos, nidificando en acantilados tranquilos, construyendo el nido sobre rocas. En cambio en el norte de Europa, nidifican sobre árboles, tanto vivos como muertos, instalando el nido sobre la copa. Los migrantes e invernantes pescan tanto en zonas marinas, como en aguas continentales, como lagos, ríos, embalses, pantanos, estuarios, bahías, marismas, albuferas, etc.
Durante el invierno, los adultos nidificantes del Mediterráneo, también suelen pescar en lagunas costeras y desembocaduras de ríos; en cambio los jóvenes, en sus migraciones de dispersión pueden adentrarse en el interior de los continentes, explotando recursos de aguas continentales a más de 80 km. de la costa.